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Temporada de incendios forestales 2026-2027: la prevención comienza antes del verano

2 oct
2 min de lectura
Incendio forestal en una colina; humo negro y llamas cerca de una planta industrial en un valle seco.

La próxima temporada de incendios forestales en Chile se proyecta con una intensidad

fuera de lo común, especialmente en las zonas del centro-sur del país. Las condiciones

meteorológicas previstas para los próximos meses vuelven a poner el foco en una tarea

fundamental: prepararse y mitigar las consecuencias antes de que comiencen las

emergencias.


Durante la temporada anterior se registraron cerca de 5.000 incendios forestales y más de 78.000 hectáreas afectadas en el país. Para el período 2026-2027, las autoridades ya han identificado 90 comunas prioritarias en las que se reforzarán las acciones preventivas.


¿Por qué es importante anticiparse?


Las lluvias de invierno y primavera favorecen el crecimiento de pastos y vegetación. Con el aumento de las temperaturas y la disminución de la humedad durante los meses siguientes, parte de esa vegetación puede secarse y transformarse en material combustible.


El riesgo adquiere especial relevancia en sectores de interfaz urbano-rural, donde áreas con vegetación conviven con viviendas, instalaciones productivas, infraestructura y operaciones industriales.


Por eso, la gestión del riesgo no debería comenzar cuando aparece el fuego.


Educación, prevención y mitigación: una tarea que debe comenzar ahora


Prepararse para la temporada implica identificar amenazas, evaluar las condiciones

particulares de cada instalación y adoptar medidas destinadas a disminuir tanto la

probabilidad de una emergencia como sus posibles consecuencias, con un importante foco en el apoyo a las comunidades vecinas.


Entre las principales acciones preventivas se encuentran:


● Evaluación de riesgos en instalaciones y zonas de interfaz urbano-rural.

● Manejo preventivo de vegetación y material combustible.

● Revisión y habilitación de cortafuegos cuando corresponda.

● Identificación y protección de infraestructura crítica.

● Elaboración y actualización de planes de emergencia.

● Definición de rutas de evacuación y procedimientos de respuesta.

● Capacitación y preparación de equipos y brigadas.


● Revisión de recursos disponibles para enfrentar una eventual emergencia.

● Establecimiento de acciones de recuperación y/o rehabilitación.

● Identificación de vulnerabilidades o niveles de exposición a incendios de nuestros

colaboradores y colaboradoras, así como de sus familiares.


La preparación anticipada permite detectar brechas y establecer medidas concretas antes de ingresar al período de mayor riesgo.


De reaccionar a gestionar el riesgo


Una estrategia efectiva frente a los incendios forestales no puede depender exclusivamente de la capacidad de respuesta una vez iniciada una emergencia.


Para todas las organizaciones, sin distinción, contar con planificación, protocolos,

personal preparado y recursos adecuados puede ser determinante para proteger a las

personas, las instalaciones y la continuidad operacional.


Sin dejar de lado que hoy existe una brecha objetiva en el financiamiento destinado a la

identificación de peligros, mitigación y reducción de riesgos, respuesta ante emergencias y recuperación. Esta última debe considerar tanto la continuidad operacional como a las personas, incluyendo desde el apoyo psicológico hasta políticas de reunificación familiar en caso de desastres.


En BRYSA contamos con experiencia en gestión de emergencias y prevención de riesgos, desarrollando soluciones adaptadas a las características y necesidades de cada operación.


Los riesgos se previenen, los incendios se combaten.


No esperes a que comience la emergencia para prepararte.


Conoce nuestras soluciones en prevención y gestión de emergencias en brysa.cl o

escríbenos a contacto@brysa.cl.

 
 
 

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